Frente a los slots, aquí no hay algoritmo: lo que ocurre se determina de elementos materiales que el jugador puede seguir moverse en la retransmisión. Para muchos jugadores eso supone el atractivo principal.
El repertorio habitual incluye ruleta en vivo, blackjack surrender 2, punto y banca y póker de evolution casino, acompañados de los denominados formatos de concurso tipo Crazy Time, a medio camino entre azar y espectáculo televisivo.
Un aspecto que conviene valorar son los límites de mesa. El directo arrastra gastos notablemente superiores que una tragaperras — personal, estudio, realización — y esa estructura repercute en entradas más altas.
Por otro lado es útil recordar que los juegos en vivo suelen contribuir poco al wagering de las promociones: en muchos casos un 10% o sencillamente cero. Juntar bono y mesas en directo pocas veces sale a cuenta.
En cuanto a la conexión, la retransmisión en HD exige ancho de banda de forma continua. Un enlace con cortes no solamente degrada la experiencia: llega a provocar una jugada si la desconexión ocurre en el momento de decidir.